Planeta Aguascalientes

Enlaces Patrocinados

Archivo para 19 August 2008

Hulk aplasta

Publicado el 19 August 2008, 9:54 am, por Dario Zepeda Galvan. Comments Off. Archivado bajo General.

Bueno, finalmente vi la película El increíble Hulk, ya sé, ya sé, ligeramente tarde pero al fin y al cabo la pude ver. Tengo dos opiniones de esta película, una como asistente al cine, y la otra como geek irredento, devorador de cómics, y especialmente como aficionado de larga data a los supertipos (y tipas). Primero la primera, porque es sobre la que tengo menos que decir, o quizás lo más correcto sería comentar que es de la no tengo tanto que decir. Ahora bien, mi prueba de fuego para las películas de superhéroes es mi esposa. Si ella puede ver toda la película sin abruptamente exclamar algo así como “qué payasada”, sé que la película en cuestión es visible para el resto de la humanidad que, por razones que sigo considerando incomprensibles e infundadas, no comparte mi gusto por las batallas épicas de los superhéroes. Si además de no destrozar a la película, se le nota interesada, o peor aún, intrigada y/o sorprendida por lo que ocurre, entonces no me cabe duda de que estamos ante una buena película, o al menos, ante una película capaz de emocionar positivamente, lo que para mí es suficiente en la mayoría de los casos.

Aquí cabría hacer una primera y notable distinción entre la primer película de Hulk o sea El Hombre Verde (la de Ang Lee) y esta de Louis Leterrier. Yo digo que la primer película de Hulk fue una buena película (y sé lo solo que estoy en esta posición) pero que cometió dos graves errores, contenidos en el hecho de que trató de hacer una película, hum, “seria”, sobre un tipo verde al que le rebotan las balas, y que además al hacerlo quiso utilizar el formato “no serio” en el cual se encasilla (erróneamente) a los cómics. El resultado, una película que no les gustó a los que son aficionados al goliat verde, ya que lo vieron convertido en una telenovela (lo cual, por lo demás, pareciera ser el sello personal de Lee, a saber: El tigre y el dragón, chinos voladores convertidos en telenovela, Hulk; superhéroes convertidos en telenovela, Bareback er, (Secretos de la montaña) Brokeback Mountain; vaqueros convertidos en telenovela, no me extrañaría nada que lo que siga en su historial fueran gangsters hechos telenovela), y que tampoco les gustó a quienes no siguen al buen Bruce Banner, que vieron una película de acción “degradada” por el hecho de haber sido presentada como cómic.

Y ahí está el primer punto de favor de Leterrier, El Increíble Hulk es una película de acción que estelariza un personaje de cómics. No una película sentimental presentada en forma de viñetas de cómic. Y de ahí siguen las cosas buenas, el reparto está muy bien puesto, tan bien que se nota, me comenta mi esposa que le pareció raro Edward Norton en esta película, por el nivel de ñanguez que se le nota ¿Qué no se supone que Hulk es fuerte, entonces por qué está tan flaco? Es que ese no es Hulk, es Bruce Banner, y ese es precisamente el punto. Tim Roth, como siempre que lo he visto, está genial, dándole todo un nuevo sentido y un origen mucho más profundo a Emil Blonsky. Mi único pero al reparto es Liv Tyler, que me sigue pareciendo inmensamente intrascendente en todas las películas en donde la he visto. Podría no haber estado en ninguna escena y nadie lo hubiera notado, quizás el único punto en que la primera versión superó a esta. Se extraña horrores a Jennifer Connelly.

Por lo demás la película es sencilla en su argumento, simple hasta llegar a lo predecible, no le interesa tanto el destino como el viaje. Sabemos, sobre todo los que conocemos a Hulk desde hace tiempo, que ni lo va a capturar el gobierno, ni Banner se va a liberar del monstruo verde. Entonces la gracia está en ver como se dan los escapes (particularmente bueno el de Norton en la favela) y, sobre todo, los combates. Este es Hulk, por todos los cielos, uno de los pocos héroes que no necesitan pretexto para agarrarse a cates con cualquiera que sea lo suficientemente tonto para ponérsele a las patadas. El director lo entiende muy bien, prueba de ello son El Transportador y Danny the Dog, y lo aplica bien en esta película con la entrada de Abominación, y es que es bueno ver a Hulk destrozando tanques, pero nada se compara a verlo en un mano a mano con alguien que parece que le puede ganar. Y es que al final del día, si algo hace Hulk, como bien lo dicen en su “últimas palabras” es precisamente eso, Hulk, antes que otra cosa, ¡Aplasta!

Por todo eso, se agradece la película, quizás hubo ratos demasiado pausados y se dejaron algunas cosas colgadas (como los flashbacks de Banner de lo que hace Hulk), y es demasiado súbito el cambio de “quiero deshacerme de esto, no controlarlo” a “tal vez pueda enfocarlo”, pero en general está bien hecha y el final (no la coda, sino el final de la película en sí) es suficientemente impactante como para asegurar el interés para la siguiente.

Bueno, ahora viene lo grueso, que es cuando entro en modo friki, así que no respondo chipote con sangre. Primero, cómo se nota cuando Marvel está al mando, las historias transcurren mucho más apegadas a la continuidad original de los personajes y las modificaciones necesarias (como la historia de Blonsky) regularmente suman y no restan a la historia. Genial las apariciones, ahora sí más dilatadas, del ubicuo Stan Lee y del añorado Lou Ferrigno (y si no saben de quien estoy hablando, van a tener que resolver su monumental ignorancia wikieando), y maravilloso ver como camina la trama y aparecen más personajes del canon; la entrada de Leonard Samson (el psiquiatra) sutil pero significativa, anuncia más cosas para el futuro, al igual que el locuaz Samuel Stern, a quien se le deja en camino de convertirse en El Líder. Lo único que hubiera superado estas presentaciones sería que hubiera aparecido Jennifer Walters, pero supongo que habrá tiempo para eso, ya que resulta poco menos que inevitable que este cuento siga avanzando.

Pero lo que realmente me dejó más que contento es poder apreciar la forma en cómo se está tejiendo ya la misma noción que ha resultado tan atractiva para todos los que seguimos el arte secuencial de las dos principales compañías de cómics superheróicos, que es la idea del universo compartido. Desde el principio se dan pequeñas pautas como el nombre de Nick Fury, jefe de la agencia de espionaje SHIELD, que ya había hecho su aparición (la agencia, no Nick) en Iron Man, y por supuesto el nombre del mismo Stark. Esa sensación de que todas estas cosas están conectadas y que éstos personajes se pueden encontrar tarde o temprano es verdaderamente emocionante, y es parte de lo que nos ha hecho lectores tan fieles a los que seguimos estas historias. Por eso mismo, no pude evitar gritar, saltar y también comenzar a temer por lo que ocurre en la coda, una vez que finaliza la película, el general Thunderbolt Ross, está ahogando sus penas en un bar, cuando se acerca a él Robert Downey Jr. O mejor dicho, Iron Man, casi lloro de alegría. Lo sé, suena exagerado, pero para alguien que ha dedicado una gran parte de su vida (acaso más de lo recomendable) en seguir las andanzas de estos sujetos, el ver la concreción del anhelado universo compartido en las películas, es casi demasiado bueno para ser verdad. Más aún, si tomamos en cuenta que Stark comenta que está considerando en hacer “equipo” y no especifica con quien, pero los que sabemos de esto, estamos totalmente seguros de a quienes se refiere, y de que equipo van a formar.

Esa sola posibilidad es (para mí) algo para quitar el aliento, pude haberme dormido durante toda la película (lo cual no ocurrió) pero ese final después del final, es más que suficiente para pagar el boleto (si hubiera pagado boleto, claro). Quiero ver esa película hecha, pero mejor aún, quiero ver el proceso que se va a armar para llegar a ella, que si estás dos últimas producciones de Marvel son una señal, va a ser algo digno de verse.

...[Leer la nota completa]