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Archivo para 23 May 2008

Tennessee Williams: sus películas*

Publicado el 23 May 2008, 8:00 pm, por Gustavo Arturo de Alba. Comments Off. Archivado bajo General.

Dramaturgo

Nació el 26 de marzo de 1911 en Columbus, Mississippi, Estados Unidos
Murió el 25 de febrero de 1983 en Nueva York, Estados Unidos
Nombre de Pila: Thomas Lanier Williams
Nominado en UNA ocasión al Oscar de Mejor Guión Adaptado, sin ganarlo.

1950.- The Glass Menagerie (SIEMPRE AMANECE OTRA VEZ) (Guión)
1951.- A Streetcar Named Desire (UN TRANVIA LLAMADO DESEO) (Guión) 56. Senso (1954) (additional dialogue) (Nominado al Oscar de Mejor Guión Adaptado)
1955.- The Rose Tattoo (LA ROSA TATUADA) (Guión)
1956.- Tranvía llamado Deseo, Un (Película para televisión realizada en Argentina a partir de su obra “A Streetcar Named Desire”)
1956.- Baby Doll (MUÑECA DE CARNE) (Historia y Guión original para cine)
1958.- Cat on a Hot Tin Roof (UN GATO SOBRE EL TEJADO CALIENTE)
1959.- Suddenly, Last Summer (DE REPENTE, EN EL VERANO) (Guión)
1959.- The Fugitive Kind (EL HOMBRE EN LA PIEL DE VIVORA) (A partir de su obra “Orpheus Descending”) (Guión) screenplay)
1961.- Summer and Smoke (VERANO Y HUMO)
1961.- The Roman Spring of Mrs. Stone (PRIMAVERA ROMANA) (Adaptación de su novela)
1962.- Sweet Bird of Youth (EL DULCE PAJARO DE LA JUVENTUD)
1962.- Period of Adjustment (DEL MATRIMONIO AL AMOR)
1963.- Zoo di vetro, Lo (Versión para televisión realizada en Italia de su pieza “El Zoologico de Cristal)
1964.- The Night of the Iguana (LA NOCHE DE LA IGUANA)
1965.- Mooney’s jongen huilt niet (Versión para televisión realizada en Bélgica)
1966.- This Property Is Condemned (UNA MUJER SIN HORIZONTE)
1966.- Ten Blocks on the Camino Real (Versión para televisión) (Guión)
1966.- The Glass Menagerie (Versión para televisión)
1967.- Glasmenageriet (TVM) (Historia)
1968.- Portret van een madonna (Versión para televisión)
1968.- Boom (EL ANGEL DE LA MUERTE) (Su pieza “The Milk Train Doesn’t Stop Here Anymore”) (Guión)
1968.- Hilsen fra Bertha (TVM de su pieza “Hello from Bertha”)
1969.- Glassmenasjeriet (Versión para televisión realizada en Noruega)
1969.- Glasmenagerie, Die (Adaptación de su novela para la televisión alemana)
1970.- Dragon Country (Versión para televisión de su historias “I Can’t Imagine Tomorrow”, “Talk to Me Like the Rain” and “Let Me Listen”)
1970.- Last of the Mobile Hot Shots (HERMANOS DE SANGRE) (Su pieza “Seven Descents of Myrtle”)
1973.- Lasinen eläintarha (Versión para la televisión de Finlandia de su pieza “The Glass Menagerie”)
1973.- The Glass Menagerie (Versión para televisión)
1974.- The Migrants (TVM sobre una historia de T.W.)
1976.- Háblame como la lluvia (Cortometraje realizado en México)

1976.- Sprich zu mir wie der Regen (Corto metraje realizado en Alemania por Douglas Sirk a partir de la pieza “Talk to Me Like the Rain”)
1976.- Eccentricities of a Nightingale (Versión para TV)
1976.- Cat on a Hot Tin Roof (UN GATO SOBRE EL TEJADO CALIENTE) Versión para televisión que tuvo distribución en video en México, con Laurence Olivier, Robert Wagner y Natalie Word en los papeles principales) Guión)
1977.- Sirça kümes (Versión para televisión realizada en Turquía sobre su pieza “The Glass Menagerie”)
1979.- Bourbon Street Blues (Cortometraje realizado en Alemania por Douglas Sirk sobre la pieza del mismo nombre)
1981.- Linje lusta (Versión para la televisión sueca de su pieza “A Streetcar Named Desire”)
1984.- A Streetcar Named Desire (UN TRANVIA LLAMADO DESEO) (Versión para televisión que tuvo distribución en video en México, con Ann-Margret como Blanche Dubois)
1985.- Cat on a Hot Tin Roof (UN GATO SOBRE EL TEJADO CALIENTE) (Versión para televisión con distribución en video en México con Jessica Lange)
1986.- Noir et blanc (Historia, sin crédito)
1987.- The Glass Menagerie (SIEMPRE AMANECE OTRA VEZ)
1989.- The Drift (Versión para televisión de su novela “The Roman Spring of Mrs.Stone”)
1989.- Sweet Bird of Youth (TVM (Con Elizabeth Taylor como Alexandra del Lago)
1990.- Vreemde liefde, Een (Versión para la televisión alemana de su pieza “The Strangest Kind of Romance”)
1990.- Wagons Full of Cotton (Historia para televisión a partir de su guión de “Baby Doll)
1990.- Orpheus Descending (TVM)
1993.- Suddenly, Last Summer (TVM)
1994.- Pokoj u trati (Cortometraje checo a partir de su pieza “The Strangest Kind of Romance”)
1995.- A Streetcar Named Desire (TVM)
2001.- The Yellow Bird (Cortometraje dirigido por Faye Dunaway, a partir de su pieza del mismo nombre)
2003.- The Roman Spring of Mrs. Stone (TVM) 2003) (TV) (novella)
2004.- Akale (Realizada en la India a partir de su pieza “Glass Menagerie”)

Nota: Se sobrentiende que se trata de su obras teatrales originales y solo se señala si también estuvo a cargo de la adaptación)

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Publicado el 23 May 2008, 6:46 pm, por Gustavo Arturo de Alba. Comments Off. Archivado bajo General.

Mientras John Ford y en cierta medida Raoul Walsh buscan ubicar sus westerns en los espacios abiertos, ya sea de la llanura o el desierto, para darle amplitud y un cierto sentido de libertad y movimiento a sus personajes, en contraparte Anthony Mann busca los sitios agrestes, escarpados, terrenos rocosos de difícil acceso los cuales, a pesar de estar a cielo abierto, nos trasmiten una sensación de opresión, claustrofobia e inaccesibilidad, acorde con el desasosiego interno de su personaje principal, lo cual resulta claro de percibir en “El Precio de un Hombre” (The naked spur, 1953) y que en España pasa con el título de “Colorado Jim”, la cual será proyectada este martes 27 a las 20.00 hrs. en el canal de TCM Classic Hollywood, cuya visión le recomendamos ampliamente. Si busca mayor información sobre este western vaya en este blog al archivo:

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El Precio de un Hombre: The naked spur o Colorado Jim

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Un Gato Sobre el Tejado Caliente en cine

Publicado el 23 May 2008, 6:18 pm, por Gustavo Arturo de Alba. Comments Off. Archivado bajo General.

La pieza teatral “Cat On a Hot Tin Roof” de Tennesse Williams se estrenó el 24 de marzo de 1955, siendo dirigida en teatro por Elia Kazan. Le valió a Williams ganar su segundo Premio Pulitzer, dado que en 1948 lo obtuvo por su reconocida obra “Un Tranvía Llamado Deseo”. En Broadway el reparto lo integraron Ben Gazzara como Brick; Barbara Bel Geddes como Maggie; Burl Ives como Big Daddy; Mildred Dunnock como Big Mam; Pat Ingle como Gooper y Madeleine Sherwood como Mae.

Cuando la MGM adquirió los derechos para cine, pagándole a Tennesse Williams la cantidad de $ 500,000 dólares, estos no incluyeron, como había sido tradicional, que el autor se encargaría de la adaptación, la cual fue encomendada a James Poe y Richard Brooks, asignándole la dirección a este último de la película, sin tomar en cuenta a Elia Kazan, quién había sido el director de “Un Tranvía Llamado Deseo”, tanto en teatro como en cine.

El haber prescindido de Kazan como director y de Williams como adaptador a la vista del resultado puede considerarse un acierto, ya que tanto “Un Gato Sobre el Tejado Caliente” (Cat on a hot tin roof, 1958) y “El Dulce Pájaro de la Juventud” (Sweet Bird of Youth, 1962) también dirigida y realizada la adaptación para el cine por Richard Brooks, se pueden considerar como entre las mejores de las realizadas en cine, a partir del material de Williams, en que sin prescindir o que no dejen de denotar su origen teatral, encontramos una adecuación correcta al uso de la imagen fílmica, dándole una agilidad y cierta libertad que no encontramos del todo en otras versiones de piezas de Williams, al grado de que la versión de “Un Gato Sobre el Tejado Caliente” fue la película más taquillera de la MGM en 1958 y la que más dinero ha dejado de las basadas en obras de Williams.

Como suele suceder al ser llevados al cine éxitos teatrales, Hollywood excluyó a casi todo el reparto original, quedando sólo Burl Ives y Madeleine Sherwood de los que estuvieron en Broadway y entraron Elizabeth Taylor como Maggie; Paul Newman como Brick; Jack Carson como Gooper y Judith Anderson como Big Mama. Sin pretender hacer comparaciones lo cierto es que para los aficionados al cine, que no tuvimos oportunidad de ver la versión teatral, tanto Elizabeth Taylor como Paul Newman lograron estar memorables en sus respectivos papeles; por encima de Natalie Wood y Robert Wagner; al igual que de Jessica Lange y Tommy Lee Jones, que protagonizaron sendas versiones para televisión en 1976 y 1985 respectivamente las cuales es posible encontrar, las tres, en el mercado del DVD y poder sacar usted sus propias conclusiones.

Foster Hirsh en su libro sobre las películas de Elizabeth Taylor nos señala: “Los Pollitt, la excéntrica familia de ‘Un Gato Sobre el Tejado Caliente’ se disputan despiadadamente durante dos horas sobre quién heredará los 28,000 acres de tierra (11,331 hectáreas) de ‘la tierra más rica a este lado del Valle del Nilo’, propiedad del abuelo. No obstante, el centro real del drama no es la lucha por la posesión de la tierra sino más bien la lucha por la posesión de Brick, el hijo favorito, el exatleta que se ha dado a la bebida. Como otros muchos personajes de Williams Brick se aferra al efímero dulce pájaro de la juventud y está absorbido por el pasado. Le afecta particularmente el recuerdo de su amistad con Skipper. La obra era bastante evasiva en lo tocante al entonces tema tabú de la homosexualidad, pero el film es todavía más tímido, ocultando el pasado de Brick bajo una capa de misterio e insinuaciones. Tal como está planteado en el film el problema de Brick no es tanto Skipper como el abuelo; esta versión de Brick es menos un posible homosexual que un joven crecido sin el suficiente amor y atención por parte de su padre. Una vez padre e hijo se han cantado sus verdades, Brick se ha regenerado y ya puede volver a la cama de su mujer. Excesivamente simplificado, sí, pero nada descaminado si se pretende tratar oblicuamente el tema real de la obra”.

Por su parte Maurice Yacowar en su recomendable libro “Tennessse Williams en el cine”, en el cual hace agudos análisis en torno a las películas, en cuanto a su fidelidad a la pieza teatral y la habilidad para adaptarla al cine, después de citar una notas del autor en que manifiesta su interés por presentar en la obra: “la mentira, como fundamento del pensar y del sentir en nuestra opulenta sociedad”, Yacower señala: “Ciertamente, la mentira es el tema principal de la obra teatral y de la mayor parte de la película. En una de las primeras situaciones del filme, Maggie advierte a Brick que ‘en este mundo hay cosas que tienes que enfrentar’, pese a lo cual, los personajes esquivan las verdades dolorosas y se mienten unos a otros y a sí mismos. Por eso Brick culpa de su desintegración a la mentira que lo rodea. Pero aún aquí se miente a sí mismo, pues no reconoce la culpa que siente por la muerte de Skipper; prefiere culpar de ella a Maggie. A su vez, toda la familia miente para que Big Daddy no se entere de su enfermedad. Una y otra vez, los personajes oyen música, ríen o sonríen falsamente, o se valen de un eufemismo o del silencio, para pasar por alto o negar una verdad desagradable. Cuando Maggie miente en relación con su embarazo, su mentira se equilibra con su astucia. ‘La verdad’, le hace declamar Brooks, ‘todo el mundo grita sobre la verdad, pero esa verdad es tan sucia como las mentiras’. Cuando brick la respalda en su mentira (‘la verdad es algo desesperado, y ella está desesperad’) el siente que la mentira de ella es una promesa. Maggie por su lado, está dispuesta a hacer lo que sea necesario, con tal de que su mentira se vuelva verdad”.

Aunque no queda claro, si nos atenemos únicamente a la versión cinematográfica, sobre los motivos de Brick para no querer tener relaciones sexuales con Maggie, salvo cierta insinuación de que Skipper y Maggie tuvieron un “affaire” del cual se enteró Brick y fue parte de la causa del suicido de Skipper por haber traicionado al amigo, si resulta evidente la conciencia de Maggie que tiene que lucha por reconquistarlo, siendo en esto un acierto la inclusión de Elizabeth Taylor, al dotar a Maggie de una fogosidad, fuerza, animosidad y sobre todo sensualidad, que difícilmente hubiera trasmitido Barbara Bel Geddes con una imagen mas sosegada. A Elizabeth Taylor si le creemos su ferviente deseo de llevar a Brick de vuelta a su cama y de retirarle el licor hasta que logre embarazarla, subiendo las escaleras, al final, anticipando su triunfo. O, como dice Foster Hirsh, en su libro ya citado: “Como siempre sucede en Williams, es el macho el que es indiferente y deseable, y la hembra es la que se desvive por cazarle. Por su confirmada fama de cazadora de hombres, más perseguidora que perseguida, Liz es, a pesar de su belleza, una congenial heroína de Williams. Pero la gata Maggie no es una de las grotescas mujeres de Williams; en realidad es una chica equilibrada y agradable. El papel requiere la robustez y sinceridad que Liz sabe dar cuando tiene ganas. Provista de un humor soterrado y de un saber apreciar el placer carnal, su Maggie es mañosa, insistente, de genio vivo. Chillando a los monstruos cuellicortos del hermano de Brick Gooper, intercambiando insultos con su cuñada, su estúpida antagonista, halagando y regañando alternativamente a su errante esposo, y hablando con el corazón en la mano a sus comprensivos suegros, el Abuelo y la Abuela, Liz está en plena forma desplegando oportunamente y con encanto su sabroso tartajeo sureño. Su momento más sexy en la pantalla es cuando abraza a Brick y le dice lo bien que huele, lo suave que es su piel: aquí, la Taylor es la adoradora del hombre en su más sofocante expresión”.

Se trata de una de las mejores actuaciones de Elizabeth Taylor, pero en cuanto a lo de rezumar sensualidad prefiero aquella escena en que la cámara la enfoca, en un primer plano a sus piernas al estar cambiándose de medias, teniendo al fondo a Paul Newman, a quién trata de provocar una reacción, que si no se da en su personaje, creo que si se logró en la mayoría de los espectadores, en relación a la pasión que despertó en nosotros Elizabeth Taylor.

Por su parte Michael Kerbel en su libro sobre la filmografía de Paul Newman apunta: “Newman da lo mejor de sí mismo cuando Brick expresa sin hablar pensamientos y emociones, pero también se muestra eficaz en los momentos más vivos, como cuando empieza a gritar a Maggie o a Big Daddy para impedirles llegar a desentrañar la verdad que él se obstina en mantener oculta. Sin embargo el sentido de esta ‘verdad’ nunca aparece claro”.

En tanto Maurice Yacowar recoge en su texto las razones de Brooks para seleccionar a Paul Newman: “En el caso de Paul Newman, Brooks recuerda que puso al guapo y joven actor porque podía ser fotografiado a lo largo de extensos períodos silenciosos. Sus ojos azules aparecen vivaces durante la mayor parte de la primera mitad dela película, en que sus parlamentos son poquísimos. Williams describió a Brick con ‘el encanto de ese aire altivo de desapego, que tiene la gente que ha renunciado a la lucha’ pero sugiriendo al mismo tiempo que persiste una gran perturbación, cualidad esta que los ojos de Newman expresan con elocuencia en la película”.

Respecto al final modificado Samuel R. Cesar en su ensayo “Richard Brooks y Arthur Penn: Dos Románticos de Filadelfia” nos señala: “Los personajes de Brooks son apasionados, pero en ellos hay un conflicto con la razón, que finalmente suele prevalecer. Respecto al desenlace de ‘Un gato Sobre el Tejado Caliente’, Brooks declaraba: ‘No creo que un hombre, quién sea, deje nunca de luchar. La diferencia entre los hombres y todos los demás animales es, en mi opinión, que sólo el hombre puede tener noción de lo que es una idea, una esperanza; el animal puede acordarse de sus heridas, pero es incapaz de poder contar con el porvenir, por ejemplo. Eso es lo que separa al hombre de la bestia: la idea, el concepto de la esperanza’. Se refiere a su cambio en el final del texto de Williams que acababa la obra en el caos, mientras en la versión de Brooks se produce esa ‘transfusión’ en el sótano y ese desenlace abierto”.

En la versión de 1985 para televisión con Jessica Lange, casi tan carnal y sexual como Elizabeth Taylor, se hace explicita la relación homosexual de Brick con su amigo Skipper, sin que aporte mayor cosa para la intensidad dramática de la versión de Brooks, en la búsqueda del reconocimiento del afecto del padre, por parte de Brick, así que le recomendamos la visón de esta cinta que se encuentra disponible en el mercado del DVD, pero que igualmente es reiteradamente programada en el canal de TCM Classic Hollywood, cuya próxima exhibición será este lunes 26 a partir de las 21.50 hrs. (Tiempo de México).

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Publicado el 23 May 2008, 8:00 am, por Gustavo Arturo de Alba. Comments Off. Archivado bajo General.

“De entre los escritores-directores, Brooks tiene la mala costumbre de decir lo que significa o quiere decir, pero sin mostrar lo que siente”.
Andrew Sarris

“Brooks es el intelectual americano típico, el sargento York de la dirección cinematográfica, incluidos el pelo cortado en cepillo y la pipa en la boca. (…) Lleva el kennedysmo hacia la izquierda. Desde ‘Semilla de Maldad’ hasta ‘Ni Bendito, ni Maldito’ se perfila con claridad la herencia de los grandes primitivos americanos: la aprehensión directa y física de lo real que se une armoniosamente a la distancia reflexiva, a la sabiduría”.
Jean Luc Godard

“Todos mis filmes cuentan la misma historia, la de un hombre que busca su dignidad y los medios que emplea para acceder a ella”.
Richard Brooks.

Independiente de la opinión del santón de la crítica del “cine de autor”, Andrew Sarris, en los Estados Unidos, en relación al director Richard Brooks, queda clara la característica del también guionista, en cuanto a buscar realizar un cine de contenido, alejado del mero entretenimiento, logrando realizar una serie de interesantes y destacadas películas, en una filmografía que abarca 24 títulos, entre 1950 y 1985, de los cuales por lo menos la mitad de ellos oscilan entre lo bueno y excelente, para nuestro gusto.

Richard Brooks, cuyo nombre de pila era el de Ruben Sax, nació el 18 de mayo de 1912 en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos y murió en Beverly Hills, Los Ángeles, Estados Unidos, el 11 de marzo de 1992. Sus padres eran inmigrantes rusos de origen judío. Después de graduarse en la Temple University, ingresó al mundo del trabajo como cronista deportivo y reportero de radio, a principios de los treinta. En 1936 se instala en Los Ángeles, laborando como guionista en la N.B.C. hasta 1936. Se marcha a Nueva Gorka a hacerse cargo de la dirección de la serie New York’s Mill Pond Theatre durante un año. Regresa a Hollywood como escritor de guiones para películas de serie B los cuales son rodados entre 1942 y 1946, algunos de ellos, aunque a causa de la guerra se había ido a servir en los “Marines” durante dos años. Estando en el servicio activo continua con sus actividades teatrales y en París trabaja en la compañía de Joshua Logan. Se mantiene en Europa, al término de la guerra, estudiando Filosofía y psicología, así como Arte en las Universidades de Perugia y Florencia. Regresa a Estados Unidos reintegrándose a sus labores de guionista con el productor Mark Hellinger. En 1946 es llevado a Consejo de Guerra, por no haber solicitado permiso a la Marina para publicar su primera novela “The Brick Foxhole”, en la cual trataba algunas cuestiones sobre la discriminación en la marina, hacia soldados pertenecientes a minorías raciales y la intolerancia sobre las diferencias sexuales o sea lo que hoy se denomina como derecho a una opción sexual. Logró salir librado de dicho Consejo y la novela fue llevada al cine en 1947 con el título de “Crossfire” y que aquí conocimos con “Encrucijada de Odios” dirigida por Edward Dmytryck, corriendo la adaptación a cargo de John Paxton. Se trata de una excelente cinta sobre la intolerancia en el ejército, aunque sufrió algunas modificaciones eliminando la homosexualidad del personaje que era asesinado por el psicópata soldado Mongomery, interpretado brillantemente por Robert Ryan, convirtiéndolo en judío. Como decía antes en la novela se trataba de un homosexual, pero los productores prefirieron aprovechar el texto para realizar un vigoroso alegato antirracista, a partir de una posición antisemita, suponiendo tendría una mejor aceptación o comprensión entre el público, antes que arriesgarse con el caso de un homosexual, en tiempos que la misma palabra estaba prácticamente prohibida utilizarla en el cine, menos intentar simpatizar con este tipo de personas y mostrarlos como víctimas.

En cuanto a su labor de guionista, previa a debutar como director, sin dejar de hacerse cargo de la mayoría de los guiones de las películas que realizó en su faceta de director, tenemos que colaboró junto con John Huston en la adaptación del cuento “Los Asesinos” de Ernest Hemingway, sin que llevarán crédito ninguno de los dos debido a que la cinta la produjo la Universal y ellos estaban comprometidos con otros estudios, así que su nombre no podía figurar. Para Mark Hellinger se hace cargo del guión de la excelente muestra de “cine negro” “Entre Rejas” (Brute Force, 1947). Junto con John Huston se hace cargo de la pieza de Maxwell Anderson que da pie a la película “Huracán de Pasiones” que dirige Huston.

La muerte prematura de Mark Hellinger lo deja sin trabajo, pero cuando el productor ejecutivo de la PKO Dore Schary, quién aprobó la realización de “Encrucijada de Odios”, se marcha a la MGM como Jefe de Producción contrata a Brooks, con la promesa de darle oportunidad de dirigir sus propios guiones. Se suponía que haría su debut en el megáfono con su adaptación de una novela de Edward Harris, pero la estrella del filme Clark Gable se negó a trabajar bajo las órdenes de un novato, obligando que se hiciera cargo de “Caballero Nocturno” (Any number can play, 1949) el veterano Mervyn LeRoy.

Para fortuna de Brooks logró interesar a Cary Grant en su siguiente proyecto titulado “Crisis” (Crisis, 1950) sobre un neurocirujano que de paseo en un país latinoamericano es obligado a atender al dictador de dicho país, en tanto la guerrilla secuestra a su mujer, chantajeándolo para que no opere al cruel dictador, interpretado por José Ferrer. Si nos atenemos únicamente a este film, cabría estar de acuerdo, a plenitud, con el juicio de Andrew Sarris, ya que tienden a ser discursivos los alegatos de las diferentes facciones en pugna, con un Cary Grant en el plan del típico estadounidense bien intencionado, que estima que la solución de los demás países a sus problemas es simple y llanamente trasladar a su circunstancia la “democracia americana” y todo se resolverá mágicamente. Aunque en descargo de Brooks, el final resulta con una ligera dosis de pesimismo, con lo cual es evidente que la solución no es tan sencilla como la había enunciado el eminente médico. Cabe destacar que Cary Grant, entre las grandes estrellas de Hollywood, siempre se distinguió por darle oportunidad a nuevos talentos, tanto en la dirección como en la actuación, sin ponerse melindroso como Gable y otros que no viene al caso mencionar. Grant se justificaba diciendo que en los inicios de su carrera en la Paramount ninguna de las famosas de la época lo aceptaban de pareja, hasta que Mae West hizo oídos sordos a las objeciones de que era un principiante, dándole oportunidad de que se luciera a su lado en “Nació Para Pecar” (She done him wrong, 1933), donde tuvo su primer papel protagónico, que lo encaminó a ser una de las grandes estrellas de la comedia americana en el Siglo XX. Grant recalcaba que la actriz le dio el consejo de que todo mundo, con algo de talento, merece una primera oportunidad y así lo hizo con Delmer Daves, Richard Brooks y Blake Edwards, en cuanto a directores que recibieron el espaldarazo de Grant, para iniciar o consolidar su carrera como encargados del megáfono.

Su segundo filme para la MGM fue la poca inspirada “El Milagro del Cuadro” (The light touch, 1952) con Stewart Granger y Pier Angeli. Afortunadamente Brooks logró que la MGM le diera permiso de dirigir para la Fox o mejor dicho para Daryl Zanuck “La Hora de la Venganza” (Deadline-USA, 1952) brillante alegato sobre la libertad de expresión, a través del director de un periódico, Ed Hutchinson (Humphrey Bogart) que esta a punto de ser vendido, quién asume el compromiso que primero están sus lectores que los dueños del periódico y se arriesga a publicar una serie de reportajes sobre un rey del crimen, poniendo en riesgo su integridad física y la viabilidad del rotativo. Es la primera de sus cintas importantes y en la cual aparece, como una de sus constantes, un periodista como protagonista, aunque en otras lo tendremos como testigo o cronista privilegiado de los hechos narrados, casi siempre críticas a la descomposición social o denuncia de la corrupción como el personaje de Jim Leffrerts que interpreta Arthur Kennedy, en la estupenda “Ni Bendito, Ni Maldito” (Elmer Gantry, 1960) basada en la obra de Sinclair Lewis, brillante denuncia sobre los charlatanes de la religión.

La mención a la adaptación de la novela de Sinclair Lewis nos lleva a otra de sus características que es el de utilizar una serie de obras clásicas o importantes de la literatura para varios de sus ambiciosos proyectos. Entre sus adaptaciones afortunadas se encuentran “Un Gato Sobre el Tejado Caliente” (Cat on a Hot Tin Roof, 1958) y “El Dulce Pájaro de la Juventud” (Sweet Bird of Youth, 1962) a partir de dos obras del dramaturgo Tennesse Williams, consideradas las mejores traslaciones al cine del conflictivo escritor, quién no tuvo participación en los guiones de dichas películas. “Lord Jim” (Lord Jim, 1965) a pesar de no ser un éxito económico en su estreno, el paso del tiempo le ha dado un mayor valor a este filme basado en la obra de Jack London. Igualmente su interpretación del sórdido mundo del crimen plasmado por Truman Capote en su docunovela “A Sangre Fría” (In clood blood, 1967) resultó uno de sus mejores filmes. A pesar de muchas críticas en contra por su visión dulcificada o quizás impuesta por la MGM en su adaptación del cuento de F. Sccot Fitzerald que dio pie a “La Última Vez que Ví París” (The last time I saw Paris, 1954) con la siempre bella Elizabeth Taylor, en la flor de su juventud, me resulta un melodrama encantador. Quizás la menos defendible de su adaptación de obras maestras sea “Los Hermanos Karamazov” (The Brothers Karamazov, 1958) inspirada en la novela de F. Dostoievsky,

Cabe aclarar que independientemente del resultado, Brooks, no se limitaba a ser un simple ilustrador de las obras sino que buscaba encontrar su correspondencia fílmica, imprimiéndole su personalidad, pues como lo señalo en una entrevista: “El verdadero problema de la adaptación es que tenemos medios de expresión radicalmente diferentes en sus estructuras. La novela, tal como la concebían Conrad, Henry James o Dostoievsky, es siempre un trabajo de palabras. En el cine el estímulo es la imagen. Ahí esta la dificultad cuando se adapta tal novela hay que proceder a una verdadera destilación del vocabulario, hay que extraer imágenes de toda esta retórica”. En el caso de “Los Hermanos Karamazov” estamos ante una obra fallida, cuyas discusiones sobre la muerte de Dios y el nihilismo de los personajes, se viera reducido a un melodrama pasional con juicio final, sobre la responsabilidad material y la autoría en el parricidio que no es narrado.

Entre lo destacado de su obra están tres westerns, dos con mensaje ecológico “La Última Cacería” (The last hunt, 1956) y “Muerde la Bala” (Bite the bullet, 1975), mientras que el más logrado de ellos “Los Profesionales” (The professionals, 1966) retoma, en cierto sentido el discurso sobre las revoluciones mostrado en “Crisis”, aunque en esta ocasión con mayor soltura y profundidad, aunque decantado su pesimismo, a la vez que una mayor lucidez y crítica al intervencionismo de los Estados Unidos en otros países, pues la acción se ubica en 1912 en México, pero queda claro el paralelismo, dada la fecha de realización del filme en 1966, con la guerra de Vietnam. Es de los mejores filmes de Brooks y de los westerns alegóricos para trasmitir con gran eficacia un mensaje político.

En 1969 ya teniendo encima su separación de la actriz Jean Simmons, realiza un descarnado melodrama sobre la crisis matrimonial de la cuarentona Mary Wilson, interpretado brillantemente por Jean Simmons titulado irónicamente en inglés “The Happy Ending”, al cual aquí le pusieron el obvio de “El Amargo Fin” y en España tampoco le fue bien con el de “Con los Ojos Cerrados”, que no dan cuenta del proceso de desintegración del placido mundo de Mary, que ve como se derrumba su aparente matrimonio feliz, a través de una patética inconciencia. Igualmente amargo pero lucido es su melodrama “Buscando a Mr. Goodbar” (Looking for Mr. Goodbar, 1977) con una Diane Keaton soberbia en su rol de Teresa, que se embarca en la angustiosa búsqueda de nuevas experiencias sexuales que le permitan romper o trascender su represiva educación, sólo encontrando un submundo de drogas que le llevará a la muerte y perdición. Melodramas sin concesiones de finales felices, que sin embargo dejan plena huella de la madurez artística de Brooks.

Y dejamos para el recuento final, de lo sobresaliente de su filmografía: “Semilla de Maldad” (Blcakboard Jungla, 1955) sobre la delincuencia juvenil en las escuelas públicas, la cual ha quedado como una clásica del tema de los rebeldes sin causa, donde queda claro que la crítica social asumida por Richard Brooks, va más allá de una pose de intelectual de izquierdas, con lenguaje políticamente correcto, para denotar, antes que nada, una actitud moral ante los diversos cuestionamientos que hace a su entorno social, a lo largo de su carrera. Y más que lanzarse contra los muchachos delincuentes, sus dardos iban en contra de una sociedad que los ignora, dando por supuesto que la solución esta en reprimirlos. Lo interesante del cine de Brooks, con todo y sus altibajos, es que nos legó un puñado de filmes en que busco trascender el mero sentido del espectáculo, para trasmitir ideas y una postura crítica hacia su sociedad.

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