Planeta Aguascalientes
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Archivo para November 2007
3:10 Misión Peligrosa (3:10 to Yuma)
Cuando supe que James Manglod estaba preparando el rodaje de una nueva versión del western clásico “El Tren de las 3:10 a Yuma” (3:10 to Yuma, 1957) dirigido por Delmer Daves, basado en una novela de Elmore Leonard, publicada por entregas en el Saturday Evening Post en 1953 y con guión de Halsted Welles, tuve mis serias dudas de que saliera airoso y con banderas desplegadas de dicha empresa.
Pesaba en mi ánimo, por una parte, la alta estima que tengo por la versión de 1957 al cual considero uno de los mejores westerns de la historia del género y, por la otra, el flojo resultado obtenido por Manglod en su remake de “El Hombre de Dos Mundos” (I’ll never forget you,1951), sobre una romántica historia mágica de dos personajes que viven, su apasionada relación, en dos diferentes épocas en Londres, la cual fuera dirigida por Roy Baker, con Tyrone Power y Ann Blyth en los roles protagónicos; mientras que la versión de Manglod “Kate y Leopoldo” (Kate & Leopold, 2001) la acción se trasladó a Nueva York, con Meg Ryan y Hugh Jackman como los enamorados que logran vencer las barreras del tiempo, para encontrar a su pareja ideal.
Clark Gable: Arquetipo del macho (II Parte)
“Sonrisa burlona, ojos pícaros, bigotito escueto y un aroma de triunfador aún en las circunstancias más improbables. El macho elevado a la enésima potencia, un hombre irresistible para todas las mujeres y el cómplice ideal para cualquier hombre con deseos de aventura. Clark Gable era todo eso y mucho más… menos actor. Era y es una imagen del star system tan recordada como irrepetible”.
Cecilia García
Con Jean Harlow filmó seis películas, la ya mencionada “Seis Misterios”, a la cual siguieron “Tierra de Pasión” (Red dust, 1932); “Su Hombre” (Hold Your Man, 1933) , “Mares de China” (China Seas, 1935), “Esposa vs. Secretaria” (Wife vs. Secretary, 1936) y “Saratoga” (Saratoga, 1937) que fuera la última filmada por la actriz, antes de su deceso acaecido, oficialmente, por anemia el 7 de junio de 1937. Después se afirmó que su muerte ocurrió a consecuencia de un aborto mal realizado y a que su madre, practicante de la secta Ciencia Cristina, impidió que su hija recibiera ayuda de un doctor, ya que según su creencia el enfermo solo se puede curar por la voluntad de Dios.
Obviamente que Gable y Harlow con tantas ocasiones en que compartieron el set, también tuvieron su romance extra cámaras. La más célebre de las seis películas en que trabajaron juntos es la mítica “Tierra de Pasión”, dirigida por Victor Fleming, ubicada en una remota plantación de caucho en Indochina, en la cual Gable es el capataz y allí llega la rubia platino Jean Harlow, una prostituta que anda huyendo de la policía, al tiempo que también arriban en el bote que da servicio a las plantaciones un ingeniero interpretado por Gene Raymond, al cual acompaña su modosita esposa Barbara, interpretada por la morena Mary Astor. En un principio Gable trata a la Harlow de manera displicente y se rehusa a darle asilo, pero unos compañeros lo convencen de dejarla estar en la plantación el tiempo que tarde el bote en regresar de su recorrido. Por su parte la “mosca muerta” de Mary Astor comienza a decepcionarse de su marido y voltea la vista hacia el rudo y viril capataz, pero este termina por rechazarla, provocando la furia de la chica que lo hiere de un balazo. El cínico se comporta como un caballero y para que no se la haga de tos el esposo de Mary, acepta que trató de propasarse y la parejita burguesa se regresa a la civilización. En el inter se ha establecido una tórrida relación entre Harlow y Gable, los cuales en casi todas sus escenas juntos rezumen erotismo por todos los poros, así que no resulta extraño que al final acepte que la aventurera se quede a vivir con él en la plantación. Una de las memorables escenas de “Tierra de Pasión” es aquella en la cual la Harlow toma una ducha, en medio de la jungla, en un barril dejando establecida toda una manera de bañarse que sería copiada en un sinfín de películas de ambiente selvático.
Clark Gable: Arquetipo del macho (I Parte)
“No hace mucho era de buen tono despreciar a las estrellas de cine, pero ahora resulta claro que las estrellas representan tipos humanos y que esos tipos son esenciales para las convenciones fílmicas narrativas. Hace años los actores solían lamentarse de ser encasillados en determinados tipos, sin comprender que su capacidad para evocar a cierto personaje en virtud de su sola apariencia y personalidad es la esencia de la actuación fílmica”.
Jim Kitses
“Casi ninguna estrella pudo prever cómo sus personalidades privadas se cristalizarían y quedarían prisioneras de sus imágenes públicas”.
Alexander Walker
El 1º. de febrero del 2001 se cumplieron 100 años del nacimiento de William Clark Gable, en la ciudad de Cadiz, Ohio, en Estados Unidos, el cual dentro de la historia del “star system” es una figura señera, al grado que no es una exageración afirmar, junto con su biógrafo René Jordan que Gable marca el antes y el después de la evolución de la imagen del galán cinematográfico en el cine americano, al grado de decir que sí Clark Gable no hubiera existido, Hollywood lo habría inventado. El actor murió en Los Ángeles, el 16 de noviembre de 1960, dos semanas después de haber terminado la filmación de “Los Inadaptados” (The Misfits, 1961), dirigida por John Huston y que también sería la última película de su coestrella: la inolvidable Marilyn Monroe.
Corazón Salvaje, Tomahawk
“Corazón Salvaje” (Tomahawk, 1951) dirigida por George Sherman, con Van Heflin, Yvonne de Carlo, Alex Nicol, Preston Foster y Rock Hudson, pertenece al subgénero de los llamados westerns pro-indio o reivindicación del indio, cuya iniciadora y a la vez más popular de este tipo de films, fue “La Flecha Rota” (Broken Arrow, 1950) estrenada en agosto de 1950.
“Corazón Salvaje”, la cual puede ser conseguida en el mercado del DVD con el título de “El Piel Roja” con que pasó en España, fue estrenada en 1951 y esta basada en una historia corta de Daniel Jarrett y adaptación de Silvia Richards y Maurice Geraghty. Jarrett fue un escritor de novelas y cuentos que incursionó en el cine, en calidad de guionista en los años treinta, especializándose en westerns, ya fuera utilizando sus propias historias o adaptando las de otros como fue el caso de varios guiones en torno a la figura de Daniel Boone. Jarrett murió en 1937 pero a él se de debe el cuento de “Battle of Powder River” que dio base a “Corazón Salvaje”, en donde encontramos su característica de partir o contextualizar sus ficciones mezclando hechos históricos, para darles una cierta autenticidad o apariencia de documentos novelados.
Cine Viñeta VIII
“Sólo quiero conocerte” le dice Lee Holloway (Maggie Gyllenhaal) a E. Edward Grey (James Spader) en una escena de la espléndida película Secretary (2002). Después de todo ¿no es ésta una declaración universal? ¿No es ésa una buena razón para exponer la integridad?
...[Leer la nota completa]George Raft: un gángster elegante del cine
En la película “El Terror de las Chicas” (The ladies man, 1961) de Jerry Lewis y realizada en 1961, encontramos una secuencia en l que George Raft sale con toda su calmosa apariencia de gángster elegante, arrojando una moneda al aire de forma continua, tal y como había quedado fijada su imagen en “Cara Cortada” (Scarface, 1932) de Howard Hawks, 29 años atrás, en el momento en que su personaje de Guino Rinaldo era acribillado por el jefe de la mafia de Chicago Anthony “Tony” Camote (Paul Muni), aunque todo el público de la época sabía que estaba inspirado en Al Capone. Pero en aras del “gag” para provocar la risa del espectador y completar la sátira, Lewis hacía que Raft fallara en su intento de lograr que la moneda cayera en su mano.
Asimismo, en esa intervención especial de Raft, veíamos como trataba de enseñar al cómico a bailar el “bolero”; al igual que lo había hecho con Carole Lombard, en la escena culminante de “Bolero” (Bolero) realizada en 1934, donde rezumaban sexualidad y cachondería esta pareja; pero en el caso de “El Terror de las Chicas” la escena terminaba de manera jocosa y en un grotesco “gag” de enorme contenido homosexual.
Heartlines en la UNAM
La Filmoteca de la UNAM presentó, la premier de la cinta “Heartlines” dirigida por Angus Gibson en la Sala José Revueltas del Centro Cultural Universitario, a la que asistió el embajador plenipotenciario de Sudáfrica en México Mphakama Nyangweni Mbete.
Nyangweni Mbete, comentó que para la embajada de Sudáfrica en México es un privilegio colaborar con la UNAM y sobre todo en materia de cine, ya que en los últimos años el país africano se ha destacado por su industria fílmica.
“Heartlines” forma parte de una serie televisiva de ocho filmes, de los cuales siete han sido cortos y éste es el único largometraje, donde se observa la perspectiva de vida que tienen los sudafricanos, su responsabilidad, el perdón, el control, la honestidad, su gracia y los valores”, comentó Nyangweni Mbete.
Peleador Callejero con Charles Bronson
El cine nació como espectáculo, como mero divertimento, el cual era presentado en las ferias pueblerinas para causar el asombro de los lugareños, quienes con mirada atónita y provinciana se maravillaban ante las “vistas”, presentadas en la pantalla.
Después vendría la gente que le daría al cine su proyección de arte. Personas como David W. Griffith; Fritz Lang; Luis Buñuel, Orson Welles, Jean Rendir, Luciano Visconti, Ingmar Bergman y Federico Fellini, entre otros, los cuales realizarían un cine diferente al que era realizado por los llamados directores artesanos, dentro de la industria cinematográfica, en particular en el cine estadounidense.
Para muchos críticos y alguna buena cantidad de espectadores lo anterior lo consideran una dicotomía irresoluble: por un lado el “cine de arte” y por el otro el “cine de la industria”, tomando partido por cualquiera de ellos de una manera que puede ser calificada, fácilmente como una pose de nov, puesto que según nosotros el verdadero cinéfilo, puede disfrutar plenamente el buen cine, cuando es realizado por cualquiera de estos supuestos “bandos”.
El Halcón de los Mares de Errol Flynn
Buscando repetir el éxito de la épica cinta de piratas “El Capitán Sangre” (Captain Blood, 1935) la Warner encargo, a mediados de 1938, a Delmer Daves un guión inspirado en el film “The Sea Hawk”, producido por First National, basado en la novela del mismo nombre de Rafael Sabatini y la cual dirigió Frank Lloyd. Daves entrego un primer tratamiento tentativamente titulado “Beggars of the Sea”, el cual le fue arrebatado de las manos, pasando a la responsabilidad de Howard Koch y Seton I. Miller.
No esta muy claro en que momento sufrió una radical metamorfosis dicho guión, pero lo cierto es que visto el resultado final todo indica que de la historia original, solo quedo, aparentemente, el título, quizás como un mero recurso publicitario de la productora, para que los espectadores que fueran a ver “El Halcón de los Mares” (The Sea Hawk, 1940), creyeran que estarían, al igual que con “El Capitán Sangre” y contando con Errol Flynn en el rol principal, con un producto de similar calidad y del mismo corte de aventuras de capa y espada, con romance en abundancia.
...[Leer la nota completa]Maldita Mujer con Lizabeth Scott
“Una mujer no hace nada por sí misma, necesita seducir al hombre para que ejecute sus deseos”.
Stendhal
Si se trata de escoger al bote pronto, de entre las obras de cine negro (film noir), las mejores protagonizadas por Humphrey Bogart, la mayoría de los aficionados mencionarían “El Halcón Maltés” (The Maltese Falcon, 1941), “Al Borde del Abismo” (The Big Sep, 1946); “Su Ultimo Refugio” (High Sierra, 1941); “Huracán de Pasiones” (Key Largo, 1948) y quizás “La Senda Tenebrosa” (Dark Pasage, 1947), aunque tengo mis dudas sobre la última al ser más bien una joya algo desconocida. Después vendrían otras y sería posible recordarán “Maldita Mujer” (Dead reckoning, 1947).
En cambio si la pregunta hubiera sido en relación a las mujeres que impactaron por su presencia de seductoras, con fuerte personalidad, atractivas, con una aura de misterio y altivez en sus maneras, acompañadas de una voz característica o especial, pero cuyo paso por el género en particular y en el cine en general hubiera sido el de una estrella fugaz, recordaríamos a Jane Greer, a Verónica Lake y seguramente a Lizabeth Scott, precisamente la compañera de Bogart en “Maldita Mujer”, responsable en gran medida de que el paso del tiempo, haya ido convirtiendo a este film dirigido por John Cromwell, en una gema del género.